Llego el fin de ciclo académico y con ello la entrega de las libretas de notas, que ansiedad, que miedo y temor se iban incrementando en las jovencitas alumnas que sabían que no estaban muy bien, esto era espantoso para ellas, veamos como así.
En esta oportunidad le toco su turno al aula de Claudia, la Auxiliar de Disciplina tomo las libretas del tercer año de secundaria B, y un maletín y se dirigió al salón de clases de Claudia, al llegar toco la puerta antes de ingresar y pidió permiso a la profesora de Lengua que en ese momento se encontraba dictando clases: Profesora, me da unos quince minutos para repartir libretas de notas. Como no, adelante por favor, respondió la profesora. Gracias dijo la auxy ingresando al aula al momento que saludaba: buenos días jovencitas, tenemos muchas sorpresas hoy, y como esto nos va a llevar tiempo, sin mas tramite empecemos ya, a ver pues: Srta. Roxana Arteaga, adelante, felicitaciones, muy buenas notas, tome su libreta, asiento. Srta. Luciana Manrique, adelante, mal, debe estudiar mas jovencita, asiento. Srta. Fabiola Quiroz, adelante, pésimo, que le pasa ah, 3 desaprobaciones, asiento. Srta. Daniela Flores, adelante, bien, asiento. ( Y así llego la auxy hasta nuestra querida Claudia). Srta. Claudia Rodríguez, adelante, mal, 2 desaprobaciones, asiento. De esta manera la auxy continuo con todas las alumnas hasta terminar.
Paso seguido, llamare una por una a las jovencitas desaprobadas, no me hagan esperar, ustedes ya saben como es esto así que no titubeen cuando se les llame, dijo la Auxy en tono autoritario, haber empecemos por la señorita Claudia Villegas, pase adelante jovencita. La alumna inmediatamente increpo a la Auxy diciéndole que no era la primera, la primera era la alumna Roxana Arteaga y como era costumbre tenia que ser en el mismo orden que les fueron entregadas sus libretas. Como ha dicho, respondió la Auxy, aquí la única que decide el orden soy yo, y eso le costara un incremento en su correctivo, pero valga la oportunidad para comentarles que el orden aleatorio que desde ahora ha convenido tenia el propósito de aumentar la ansiedad y el temor de las jovencitas desaprobadas al tener la incertidumbre de en que lugar la llamara, podía ser la siguiente, y eso las tenia en estado de tensión, lo que realmente se reflejaba en las alumnas desaprobadas.
Entonces todo esto lo escuchaba Claudia ya parada, ya que en el momento que la Auxy dio la explicación ella fue llamada y se levanto a protestar. Acérquese al pupitre, increpo la Auxy, bien, muslos bien pegaditos al pupitre, bien, de la cintura para arriba recuéstese sobre el pupitre, bien empecemos. Delicadamente con mucha lentitud y mordiéndose el labio inferior para atemorizar al resto de las alumnas, fue subiendo la faldita de la alumna hasta dejar ese delicioso trasero solamente cubierto por esas braguitas de algodón color blanco de acuerdo a las normas del plantel, esas braguitas tipo vedettina dejaban al descubierto el 50 % de las nalguitas en una forma muy sensual. Entonces la Auxiliar empezó la tarea, y el primer chasquido PLAS, se dejo escuchar en todo el salón, pero sucedido de otros PLAS, PLAS, PLAS, PLAS, PLAS, como 4 docenas, lo que le hizo a esas deliciosas nalguitas tomar una coloración entre rosadita y carmín encendido. Bueno con esto basta, creo que ya es suficiente, entonces Claudita ilusamente se puso de pie acomodándose la falda. VUELVA A SU POSICION, grito la auxy. Usted dijo que con eso bastaba, respondió la alumna. Nadie le ha dicho que se levante, eso basta para prepararle las nalgas para recibir su correctivo disciplinario que recién esta por empezar. Así que apoyada por la profesora recostaron a Claudita y le volvieron a subir la faldita tal como la tenia anteriormente pero esta ves le colocaron un imperdible que la sujetaba con la blusa para que no se le resbale. Cuantos desaprobados pregunto la Auxy. Dos respondió la jovencita. Aja, 2 por 10?......Oiga jovencita le he preguntado, dos por diez. Veinte respondió la alumna. Muy bien, veinte tablazos van a ser los que Ud. recibirá en el trasero por no preocuparse por sus estudios. En eso la auxy sacaba de su maletín una hermosa paleta de recia madera de unos 30 por 10 cms. Aproximadamente ante la temerosa mirada de la jovencita.
Entonces de la misma forma delicada y muy lentamente para incrementar el suplicio de la alumna sujetando ese calzoncito por ambos costados se lo fue bajando dejando ese delicioso y tierno trasero al descubierto provocando en la jovencita una sensación muy vergonzosa ante la mirada del resto de sus compañeras a la vez que el roce del mismo que le producía en las nalgas al ser retirado, y el suave viento que sentía en las mismas ya que la puerta estaba abierta de acuerdo a las normas del plantel cuando se imparte un correctivo, todo esto aunado a los susurros de las alumnas y el pase de las yemas de los dedos de la auxy por las nalgas, hasta sentir dos suaves pero electrizantes chasquidos sobre esas nalguitas, producidos por un par de nalgaditas de la auxiliar. Bueno jovencita, como vera o como sentirá las braguitas no le han sido retiradas completamente, si no que se le han dejado como a 5 cms. arriba de las rodillas. Esas braguitas tienen que permanecer ahí durante todo en correctivo, si por alguna casualidad se le resbala, lo deja caer, o desciende por debajo de las rodillas ya se considera como calzón en el piso y por ende, el correctivo empezara desde cero así estemos por culminar con el ultimo azote. Así que si Ud. no desea dejar caer su tanguita tiene dos alternativas, o bien:
* Junta bien las piernas, rodillas bien juntitas, para no dejar caer las bragas, o
*Piernas bien separadas, de manera tal que el elástico de su tanguita haga su trabajo y no la deje caer.
Entonces, alumna cual escoge, pregunto la auxy. Como la mayoría prefería con piernas juntas por la vergüenza de dejar ver al resto sus sabrosos orificios, pese a que era la alternativa menos segura ya que cualquier movimiento o mínima separación involuntaria de las piernas producido por el dolor de los azotes, podía producir el descenso de las bragas y con eso a empezar de cero, que situación. Ya con la jovencita en la posición elegida por ella misma, la auxy dándole dos nalgaditas mas le dijo empezamos ahora, en punta de pies, TAZ, TAZ, vamos vamos, si apoya completamente los pies también se considera correctivo nulo, y se empieza de nuevo. De nuevo TAZ, TAZ, entendido?, si señorita, respondió Claudita. Lista?, si señorita. Bien, no se hizo esperar el primer PLAST, aaaahhuuuaaaaa salio en forma gutural de la boca de Claudita. Que se dice, pregunto la Auxy. Uno, dijo la jovencita. Uno señorita!, no se olvide reclamo la auxy.
Empezamos de nuevo para que no se olvide jovencita, PLAST, aaaaahhuuaaaa, uno señorita. Hmmm, muy bien, en este plantel todo se aprende muy bien, por que será no?, PLAST, aaahhhuuuuaaa, dos señorita. Hmmmhu, que lindas están quedando esas deliciosas nalguitas, PLAST, aaaaahhhhuuuuaaaa tres señorita. Así, muy bien PLAST, auuuuuuuu cuatro señorita. Que lindo, PLAST, aaaauuuuuhhhhuuuuaaa, cinco señorita. Eso es, así, PLAST, PLAST, no dejo reponerse del azote, ni siquiera gritar de dolor y la auxy le dio uno encima del otro. Aaaaahhhhhuuuuuuuuaaaaaaa, NO SEÑORITA POR FAVOR NO SIGA. QUE HA DICHO UD. Dijo la auxy, primero diga la numeración correspondiente. Siete señorita. No, así no le voy a enseñar, se dice: seis, siete señorita, así que estos se repiten, PLAST, PLAST, aaaaauuuuhhhhhhhaaa, seis, siete señorita.
Así, que linda, muy bien, no les digo que en este colegio todo se aprende muy bien, PLAST, aaaauuuuaaahhh, ocho señorita, señorita por favor no siga, me duele mucho, desde ahora voy a salir bien, PLAST, aaauuhhuuuaaa, nueve señorita. Yo soy la que decide cuando parar o continuar PLAST aaauuuhhhhaaaa diez señoritaaaauuuhha. En ese momento unos movimientos involuntarios de dolor dejaron resbalar las braguitas y se le fueron hasta los tobillos, Claudita comenzó a llorar descontroladamente.
SE LO ADVERTI JOVENCITA, SI SE LE RESBALABAN LAS BRAGAS EMPEZAMOS DE CERO, entonces la auxy colocandose en cuclillas detrás de la jovencita le subió la tanguita hasta cinco cms. arriba de las rodillas como estaban antes de que se le resbalen., y le dijo tiene 5 minutos para descansar que empezamos de nuevo. La jovencita estaba espantada y lloraba sonoramente. Puede llorar todo lo que quiera, y por si acaso Ud. ya perdió la alternativa de piernas juntas, así que solo le queda piernas separadas, sepárelas bien para que el calzón no se caiga, sienta el elástico que trabaje, separe bien las piernas y espere los cinco minutos, relájese, sóbese las nalgas si lo desea, después ya no lo podrá hacer, se lo advierto y no se olvide, punta de pies. Así espero la jovencita con un inmenso dolor en sus nalguitas, y una inusitada vergüenza al estas con el culito al aire y agachada con las piernas abiertas enseñando todo a todos.
Bueno señoritas alumnas, proseguimos con el correctivo, a ver jovencita piernas bien abiertitas, punta de pies, relajadita, lista jovencita. Si señorita. Bien, bien, empezamos, PLAST, aaaahhhuuuuuaaaa, uno señorita. Bien, PLAST, aaahhhuuuaaaa, dos señorita. Hmmmmhu, PLAST, aaaaahhhuuuuaaa, tres señorita. Muy bien jovencita, PLAST, PLAST, PLAST, aaaaaaahhhhhhuuuuuaaaaaaaaaa, no señorita, noooo. Ahhh, se olvido Ud. primero se dice la cuenta, y después habla, repetimos entonces, PLAST, PLAST, PLAST, aaaahhhhhhuuuuuuuuuuuuuuaaaaaaaaaaaaa, cuatro, cinco, seis, señorita, por favor mas despacio, me duele mucho. Eso le pasa por no cumplir con sus deberes jovencita, ahora ya sabrá por que en la ciudad le dicen a este plantel, “el colegio de las colitas rojas”, no?, para eso están acá, para obedecer las normas del plantel, y eso se aprende con dolor, si jovencita con mucho dolor, vergüenza y algo que le gustara. No le dijo que, pero a la vez que le decía eso una mano de la auxy dejaba deslizar la yema de los dedos por sus nalguitas y por la rayita, esto excito sobremanera a la jovencita a la vez que le dio ganas de cerrar fuertemente los muslos, pero la auxy al notar sus intenciones se apiado de ella y le dijo, tranquila jovencita, fíjese que empezamos de cero ah, mucho cuidado.
Claudia se dio cuenta de lo que iba a hacer involuntariamente dejándose llevar por la excitación y volviendo en si dijo, NO, NO, NO, separando bien las piernas nuevamente ya que estas se le habían cerrado un poco, felizmente la tanguita no resbalo. PLAST, PLAST, aaahhhuuuaaaaa, siete, ocho, señorita. Hmmmmm, ahora PLAST, PLAST, y con unos fuertes y sonoros impactos pero nalga por nalga, PLAST, PLAST, PLAST, PLAST, izquierda, derecha, izquierda, derecha, aaaaaaahhhhhhhhhhhuuuuuuuuaaaaaa, nueve, diez, once, doce, señorita. Ahhh que le parece jovencita, hemos avanzado rápido no, rapidito no mas. Si señorita, pero ya no por favooor. Ya le dije que eso no es posible, Ud. tiene una cita con la paleta de madera y se tiene que cumplir, dura esta no jovencita?. Y la misma auxy respondía, si bien dura, durísima. Creo que nalga por nalga esta mejor no jovencita?, duele mas rico no?. Noooo señorita así duele mas. Hmmmmhu, si, exactamente eso es lo que buscaba, por eso le digo así es mas rico, para su provecho, PLAST, PLAST, aaahhhuuuaaaaaaaa, trece, catorce señorita. Hmmmm que rico culito, PLAST, PLAST, aaaahhhhuuuaaaaaa, quince, dieciséis señorita. Muy bien…. Muuuy bien, ahora esto es un delicioso condimento que siempre se los ofrezco a las jovencitas mas reclamonas. La auxy con una inusitada malicia empuño fuertemente la paleta y tomando impulso desde mas atrás estampo unos endiablados impactos en esas coloradas y adoloridas nalguitas, PLASSTT, PLASSTT, PLASSTT, PLASSTT, lo que le hizo dar un gutural alarido AAAAAAAAHHHHHHHUUUUUUUUAAAAAAAA, moviéndose como loca que a las justas recordó decir diecisiete, dieciocho, diecinueve…….en momentos que los movimientos de las piernas le hicieron correr el calzón como 10 cms. Debajo de las rodillas. Ahhh, mala suerte dijo la auxy, se le resbalo las bragas jovencita antes de terminar de nombrar el veinteavo paletazo y lo que es peor no lo dijo, pero como todo eso fue después de recibir los 20, no volveremos a empezar, esta bien jovencita, pero tiene que aprender a aguantar ese dolor, así que solo volveremos a repetir los dos últimos pares de azotes.
Que horrible eran esos 4 azotes mas. Claudia ya no tenia ni fuerzas para llorar, solo sollozaba con las piernas temblando. La auxy le subió nuevamente la truza hasta la posición convenida y le dijo: ya vamos, vamos, para terminar que se hace tarde, dándole unas paleteaditas con la misma paleta de madera diciéndole piernas abiertas, piernas abiertas, punta de pies, punta de pies, PLASSTT, PLASSTT, PLASSTT, PLASSTT, AAAAAAAHHHHHHUUUUUUUUAAAAAAAA, diecisiete, dieciocho, diecinueve, veinte señorita.
Aja, ahora si, muy bien jovencita, muy bien, ahí tiene por haber salido mal en notas. En eso la auxy con la profesora levantan a la alumna y le dicen que se saque completamente las bragas y la falda, cuando ya estuvo así, le desabotonaron la parte inferior de la blusa y le amarraron las puntas de esa prenda para que la caída de la misma no le tape ese par de hermosos y decorados cachetes.
Claudita ni se podía sostener de pie, se sobaba las nalgas derramando lagrimas y la auxy le dijo afuera del aula, afuera apóyese con ambas manos separadas sobre la pared, con las piernas bien separadas y el culo bien en pompa, que la vean las alumnas que están en recreo para su vergüenza y para que les sirva de escarmiento al resto, yo voy a salir de vez en cuando, si no la encuentro así, le costara muy caro. La jovencita estaba es esos momentos muerta de vergüenza, aparte del fuerte escozor de nalgas, pero se le veía bien linda así, con la blusita amarrada en la cintura y sin falda ni bragas mostrando esas pompas de carne duramente impactadas por la temida paleta de madera, y aparte sin zapatos, las piernas también eran deliciosas de esta muchachita. Ni bien adopto la posición ordenada con el culete bien paradito, las primeras burlas comenzaron a llegar por parte de alumnas de otros años, incluso algunas de ellas se atrevían a darle una que otra nalgada en esos deliciosos cachetitos.
Mientras tanto en el interior del aula, otro mundo se vivía, la auxy nombro: a ver la siguiente es la señorita Fabiola Quiroz, vamos, vamos, pase inmediatamente adelante, ya sabe pegue los muslos al pupitre….. Y así se volvería a repetir todo lo demás por lo que paso la jovencita anterior. Mientras tanto la profesora pasaba por entre los espacios de las carpetas mirando a las alumnas en los momentos en que se oían los fuertes chasquidos producidos por la paleta al impactar en las nalgas de la jovencita a la que se le estaba administrando su correspondiente correctivo. La situación era que la profesora hábilmente observo que muchas jovencitas al oír y presenciar esos impactos sobre las nalgas de su compañera, acusaban una gran excitación que les hacia cerrar fuertemente los muslos, incluso algunas solapadamente llevaban las manos a sus intimidades, cerraban los ojos y se mordían los labios justo al oír y ver los azotes.
Algo pasaba, como si les excitara la sensación de que a ellas también las podrían llamar para ser azotadas, y de hecho algunas solo esperaban su turno, tarde o temprano las llamarían ya que estaban en la relación del correctivo por salir desaprobadas. Algunas de ellas, de esto no cabe la menor duda, sentían unos deseos in crecendo de ser azotadas, nalgueadas, supositoreadas, inyectadas, enemadas y penetradas, era como una furia sexual que se manifestaba como un deseo feroz producido por el encierro del internado, unos deseos sexuales reprimidos ya que habían sido separadas de sus compañías masculinas, lo cual les ocasionaba esas ansias de todo aquello que les produzca placer, así sea placer solo a través del dolor, placer que aunado a esa sensación de la paleta que les producía dolor y escozor a rabiar, y vergüenza extrema, explotaba en todo su ser, al quererlo sentir en carne propia, o mas precisamente en nalga propia o mejor aun en nalgas propias, así era la tensión que les producía ese espectáculo de ver los correctivos aplicados a sus compañeras, por eso muchas de ellas cometían faltas graves adrede para probar ese escozor, ese dolor, ese saborcito que deja la paleta en las nalgas, como se siente esa vergüenza, esa excitación, esas caricias maliciosas, todo eso era ansiado por no pocas jovencitas.
En un descanso que la auxy concedió a la alumna por haber dejado caer las bragas y por ende tener que comenzar de nuevo, la profesora se lo comento, quedando entre ellas que como condimento para esa sesión de correctivos serian llamadas e forma inesperada una que otra alumna que este en estado de excitación, haciéndole pasar al frente para recibir 10 paletazos en las nalgas. La primera fue una alumna que ni se lo imaginaba que eso le iba a ocurrir ya que ella había salido bien en todos los cursos, pero al oír su nombre, y escuchar que: que hacia sobándose sus partes cuando se le azota a su compañera, que si eso le excitaba. Eso produjo un bloqueo en todo su ser, mas al oír que tenia que pasar al frente, la ansiedad le jugo una mala pasada y la excito mas. Cuando paso al frente le levantaron la faldita, ella toda ruborizada quiso impedir la bajadita de la truza, pero no le permitieron y dándole unas nalgaditas que electrizaron a la jovencita, le bajaron la truza y la auxy dijo: oooh sorpresa, toda húmeda su tanguita, no puede ser, a ver agáchese apoyando las manos en sus rodillas, esto le resultara placentero creo, PLAST, PLAST, PLAST, PLAST, PLAST, PLAST, PLAST, PLAST, PLAST, PLAST. Ni se ha quejado dijo la auxy, de repente le gustara, ya vamos a ver cuando le toque recibir un correctivo, hasta donde aguantara, porque aquí todas caen ah, no se sientan libradas, todas caen. Bueno desnúdese totalmente y vaya a los vestidores del gimnasio a darse una ducha, de ahí va a su habitación toma una truza, pero no se la pone, hasta que llegue aquí, acá se la pone, claro esta después de recibir 5 azotes con la paleta, vamos, vamos. Uff, que vergüenza, pasar por eso delante de todo el plantel, pero era algo que tenia que cumplir o si no, era peor. Bueno, bueno, volvemos con nuestra jovencita que ya debe estar recuperada, y volvieron al correctivo de la segunda jovencita.
Así poco a poco la auxiliar de disciplina termino de administrar el correctivo disciplinario a todas las alumnas de esa aula que habían salido desaprobadas, entonces se dispuso a llamar a la jovencita que había sido la primera en recibir su azotaina, que aquí podría llamarse paletaína a decir verdad, porque de azotes solamente, este castigo no estaba conformado, eran sendas nalgadas, con los consiguientes sendos paletazos en esas tiernas, dulces, delicadas y deliciosas nalgas. Así pues, llamo: jovencita Claudia Rodríguez, pase al aula y desnúdese completamente por favor. Bueno, las jovencitas ya estaban prácticamente desnudas ya que sus traseros estaban al aire habiendo mostrando sus deliciosos orificios al haber estado anteriormente dobladas en el escritorio, solo les faltaba sacarse la blusa, el brassiere, las medias y los zapatos. Claudia titubeo y pronto reacciono al ser fuertemente sacudida en sus nalgas por dos certeros paletazos de la auxiliar con una paleta que tenia en la mano pero que era de cuero, es otro tipo de dolor el que proporciona el cuero, no se crea que porque no es de madera no duele, no, si duele y pica duro, lo que pasa es que es otro tipo de dolor.
Entonces la auxiliar con una sonrisa dibujada en el rostro y en tono tierno y maternal le dijo: sabe Ud. que le pasa a una jovencita cuando es duramente azotada en el trasero. No señorita, respondió Claudia. Ah no, se lo preguntare de otra manera: sabe Ud. que efecto colateral produce en una jovencita una sesión de duros azotes en las nalgas. No señorita, nuevamente respondió. Ahhh, veo que hay que darle una pista. En esos momentos la auxy llamo por intercomunicador y cuando del otro lado le contestaron, dijo: señorita Anita tenga la amabilidad de apersonarse al tercer año de secundaria B. En eso nuevamente pregunto la auxy: ya jovencita, sabe Ud. a quien hemos llamado. No señorita, no lo se. Hmmmm, Ud. no sabe nada jovencita, pareciera que Ud. no es de este plantel, ni siquiera conoce la la señorita Anita.
Ah si se señorita, la señorita Anita es la enfermera. Ah, vaya, parió Paula, entonces ya sabe que viene a hacer la enfermera. A darme algo para el dolor señorita. Bueno no precisamente jovencita, todavía no me ha respondido la primera pregunta, ¿Cuál es el efecto colateral que da unos duros azotes en las nalgas a las jovencitas?. Fuerte dolor señorita. Aparte de eso jovencita. No, no lo se señorita. Bueno finalmente se lo diré jovencita, unos fuertes azotes en las nalgas a una jovencita como Ud. producen un fuerte estreñimiento, entonces Ud. ya sabrá para que viene la enfermera no jovencita?. Si señorita, a darme una pastilla. Ah una pastilla no, Ud. cree que es una niñita de kindergarten?, Ud es una alumna de tercer año de secundaria jovencita, por que es tan ingenua, lo que viene a hacer la enfermera es a colocarle un enema jovencita, a oído, un enema profundo que la dejara sin aliento y con mucha vergüenza ya que todas sus compañeras verán como se lo introducen por su apretado agujerito ya. No señorita, no por favor. En eso se escucha que viene la enfermera jalando una camilla a ruedas, en terror, y el bochorno comienzan a aparecer en esta jovencita que pronto seria enemada profundamente.
Cabe resaltar que Anita no era precisamente una enfermera caritativa y benevolente, por el contrario su inusitada sensualidad la tornaba sumamente maliciosa y gozaba mucho apoyando a las auxys cuando estas se lo pedían para aplicar sus servicios profesionales de la manera mas vergonzosa y dolorosa que se pueda lograr.
Así, de esa manera empieza la fase medica del correctivo, la auxy no podía dejar en ese estado de estreñimiento a sus alumnas, producto como hemos ya visto de los tremendos impactos de la paleta de madera en las nalgas, entonces pese a las suplicas de la primera jovencita, en este caso Claudia, la auxy le ordeno: arriba jovencita, a la camilla, en posición de gatita. Como es eso? dijo Claudita. A no sabe, muy bien, una jovencita de secundaria ya debería saber eso, toda enseñanza en el plantel se cobra. La pose de gatita mi estimada jovencita es muy similar que la del perrito con la única diferencia que en la de gatita los pechitos tienen que estas apoyados en la camilla, esto es para que su trasero este mejor presentado a las enfermeras para introducirle el enema, aparte esto le servirá para una mayor vergüenza al ser vista por todas sus compañeras en sus mas deliciosos orificios. En esto PLAST, PLAST, PLAST, PLAST, PLAST, cinco paletazos recibió en sus nalgas por las enseñanzas recibidas ya que una chica de secundaria ya debería saber de sobra cual es la pose de gatita. En eso la auxy toda coqueta y sensual dijo a la enfermera: puede empezar con la alumna srta. Ana.
Claudia para entonces ya estaba bien cuadradita en la pose ordenada con las piernas separaditas presentando muy bien su apretadito orificio a la enfermera para ser introducida analmente por su enema.
Previas caricias táctiles en sus nalguitas electrizaban por completo a la jovencita humedeciéndole sus deliciosos labios vaginales, esto era aprovechado por la enfermera para pasarle algunos deditos fálicos por el surco ínter-glúteo deteniéndose en el agujero del ano que ya lo tenia erotizado y con deseos de ser penetrado, algo que se contradecía con la enorme sensación de vergüenza que tenia al saberse observada por todas sus compañeras y demás damas presentes. Ahora cuando ya estaba por ser enemada, antes del preciso instante de ser penetrada por la larga y gruesa cánula del irrigador, las enfermeras dejaron escapar 2 fuertes nalgadas cada una en la nalga correspondiente al costado del cual estaban de la alumna, y la jovencita sintió el ZZZZTT producido por la ansiada introducción de ese endiablado enema. El estado de la jovencita era terrible porque por un lado sentía temor, por otro dolor, también vergüenza, pero a la vez excitación de todo lo que le estaban administrando, eso la hizo sentirse en un estado de sopor insoportable que le produjo un sonoro gemido HHHHMMMMGG, lo que le causo la inmediata nalgueada contundente de la auxy pero el clímax la le había llegado era irreversible, y es mas se llegaba a ver los flujos que se chorreaban por los lados internos de los muslos, deliciosa escena que le valieron la oportunidad a la auxy para proporcionarle luego de la evacuación 10 mortíferos paletazos en esas deliciosas nalgas de la jovencita.
Así ya con el liquido enemático en sus tripitas, la enfermera saco lentamente la cánula y dijo a la alumna que podía ir al baño, esto era terrible ya que el baño mas cercano quedaba como a 100 m. del aula y ella estaba completamente desnuda, eso sin contar que el alumnado se encontraba en recreo y de esa manera iba a pasar una vergüenza terrible, ni modo pues, no podía ser de otra manera ya que si no, el liquido terminaría saliéndosele así trate de resistir lo imposible.
Mientras tanto las damas docentes llamaron a la siguiente alumna para iniciarle su enema, recordemos que las próximas alumnas estaban esperando su turno fuera del aula mostrando su culete bien expuesto y erguido a todas las que por ahí pasaban. Una vez Claudia regreso del baño, la auxy la hizo apoyarse en una silla para aplicarle los paletazos convenidos, PLAST uno a la derecha, PLAST uno a la izquierda, cuando Claudia contó 10, la auxy siguió la faena y la alumna se quejo: Srta. por favor eran 10. Si jovencita, 10 en cada nalga, se cuenta por pares, entonces la auxy le aplico los otros 10 de manera mas contundente para que se vaya bien servida y no se olvide del correctivo.
Inmediatamente después la auxy discutió algunas cosas con las enfermeras a lo cual estas ultimas accedieron gustosamente y esto consistiría en que para terminar con las jovencitas y antes de ordenarles que se vayan a sus dormitorios, se les aplique a cada una, un supositorio y un par de dolorosas inyecciones, una en cada nalga para que se vayan bien adoloridas, perdón, bien servidas, en ambos cachetitos, aunado a ese maldito escozor de los azotes, y con la sensación de llevarse algo metidito bien adentro del trasero producido por ese supositorio especialmente fabricado para ese plantel ya que era especialmente largo y grueso. Y es así como termina este episodio con las nalgas bien coloradas, que es el color de un trasero bien azotado.
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