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Tia y sobrina, dos hembras de lujo...
Enviado por
Leonardo
1a parte
La tía, 67 años; la sobrina, 46 años.. Dos hembras de lujo que más allá del parentesco, estaban unidas por dos cosas que para mí eran fantásticas. La primera era el sexo: mujeres sin prejuicios ni pruritos estúpidos, deseosas de gozar y hacer gozar, mujeres para las que el sexo no tiene edad, horario ni lugar prefijado. Lo segundo que las unía, aunque ellas no lo sabían, era su macho: Yo con mis 55 años.
Las conozco desde hace casi treinta años, viven juntas, Marta (la tía) con un fracaso sentimental no asimilado no se casó nunca ya que, según sus palabras, no soportaría otra desilusión. Alejandra, la sobrina, tuvo dos parejas y de cada una le quedó un hijo que no viven con ella ya que están estudiando en otra provincia.
Desde hace ya varios años tengo sexo con ambas aunque, reitero, ninguna sabe mio historia con la otra.
Son dos mujeres normales, de físico común, notándose ya en una más que en otra el paso de los años. Lamentablemente no tengo la suerte de la mayoría de los que escriben sus relatos, de encontrarme con maduras de espectacular y maravilloso físico. Ahora, lo que no tengo que envidiarle a nadie es tener a mi disposición dos mujeres fogosas, ardientes y pasionales, que saben vivir y disfrutar del sexo en plenitud.
Les contaré lo que pasó unos días atrás. Fui a su casa un sábado a las nueve de la mañana. Me recibió Marta, recién salida de la ducha ya que estaba por salir. "Prepará un café mientras me visto" me dijo; pregunté por Alejandra y me contestó que dormía. Mientras se calentaba el agua, me dirigí hacia su dormitorio, teniendo antes la precaución de cerrar la puerta del dormitorio de Alejandra. Marta estaba prácticamente desnuda dado que recién se estaba subiendo la bombacha; Estás muy tentadora, le dije.. "Y también con muchas ganas" me respondió con una sonrisa cómplice e insinuante.. Bastó acercarme y tomarla por la cintura para que nuestras bocas se juntaran y las lenguas se encontraran en un feroz beso; mis manos no se quedaron quietas y una apretó sus tetas y la otra bajó su bombacha hasta dejarla en el piso .. Estuvimos un buen rato franeleándonos mutuamente, ella me acariciaba y apretaba la verga por sobre el pantalón .. "Mmmmmmhhhh, qué dura se te puso !!" me susurró al oído.. Sin esperar más empecé a desabrocharme el pantalón y Marta que me dice: "Acá nó, acá nó, Alejandra está al lado, llevá el café a la galería que enseguida voy" igual de caliente como yo.. Llevé los cafés a la galería que estaba en la parte de atrás de la casa y obviamente alejada de los dormitorios. Enseguida llegó Marta, venía con un solero muy livianito y escotado; no hizo más que acercarse, sentarse en un sillón, atraerme hacia ella, bajarme el pantalón y agarrarme la verga.. En verdad, Marta era la mejor "chupapijas" que he conocido, es como una adoración que hace de la pija, besándola, lamiéndola como si fuese un helado, recorriéndola desde la cabeza hasta las bolas, metiéndose éstas en la boca y succionándolas mientras me pajea con un movimiento circular de su mano que me hace delirar de gozo.. Ya me conoce, sabe que cuando la tomo de la cabeza es porque mis piernas tiemblan y el lechazo está muy próximo; allí es cuando ella decide donde quiere la leche.. "Esperá, no acabés, hacelo en mi concha que está hirviendo!! " imploró.
No bien se levantó ella me senté en el sillón, Marta que baja mi pantalón y slip hasta los tobillos, se recoge el solero hasta la cintura y Oh sorpresa !!.. Su bombacha seguía en el piso del dormitorio!!.. De espaldas a mí, apoya uno de sus pies en el sillón, me agarra la verga y despacito se va sentando hasta enterrársela toda... Un "Oooohhhh !!.." seco, gutural, salió de sus labios al sentirla toda adentro.. Enseguida comenzó a moverse, adelante y hacia atrás, hacia un costado y hacia el otro, girando hacia un lado y hacia otro; sus movimientos (seguramente por la edad) no tenían prisa pero tampoco pausa, eran lentos, exasperadamente lentos, pero tremendamente deliciosos y efectivos.. "Así, así te gusta ??.. Sí ??.. Te estoy gozando mucho!!.. Uuuyy, me viene, me viene, dame la leche, llename de leche que no doy más!!.." gemía como enajenada. Mientras Marta se apretaba los pechos yo la tomé de la cintura y la entré a sacudir duro hasta que ambos logramos explotar juntos. Todavía con mi verga adentro Marta quedó sentada sobre mis piernas tratando de recuperar su respiración normal; por mi parte traté de hacer lo mismo pero la calentura que tenía me lo impedía y comencé a sobarle las tetas y la concha empapada de jugos.. "No seas hijo de p... no sigas, te dije que tengo muchas ganas pero acá no podemos seguir" me susurró al oído, agregando.. "Pero.. Si vamos a otro lado, te doy lo que quieras, machito divino!!.." Bastó mirarnos a los ojos para quedar de acuerdo, mientras ella fue a vestirse y yo me acomodaba la ropa pensé.. "Tiene 67, 67 años, le gusta coger y coge como si tuviese 30 !!..".
2a parte
Marta terminó de vestirse, controló que Alejandra siguiese durmiendo y salimos. En el auto su porte y comportamiento era el de toda una dama; en verdad , cualquiera que la viese pensaría en una elegante abuelita y jamás en la semejante hembra que era. Yo sí lo sé y tengo la suerte de ser el macho por ella elegido, lo que me hace tremendamente feliz !!..
Cuando llegamos al hotel, Marta fue la primera en bajar del auto, lo que yo tardé en cerrar el auto y la puerta de la habitación, a ella le resultó suficiente para quedarse absolutamente desnuda y abriendo sus brazos decirme.. "Venga mi macho, acá está su hembra caliente y con muchas ganas".. Ante semejante ofrecimiento, no pude menos que lanzarme sobre ella y comérmela a besos.. "Si machito, necesito tu pija, dame todo, haceme lo que quieras que con vos todo me gusta !!.." . Reitero, Marta en su físico reflejaba que los años no pasan en vano, pechos caídos, rollitos en su abdomen, algunas arañitas en las piernas, pero tampoco es para decir que es fea, tiene un maduro atractivo que, sumado a su natural sensualidad y la forma en que vive el sexo, la hacen, al menos para mí, una mujer maravillosamente deseable y cogible.
Lo que tarda un suspiro es lo que ella demoró en desnudarme, de rodillas en el piso se metió la verga en la boca y empezó a trabajármela de una forma que más que una chupada de pija era una cogida a su boca.. Deliciosa, sublime, manejaba de maravillas la forma y los tiempos para hacerme gozar !!.. "No acabés, quiero tu leche en el agujerito que más te gusta".. Divina Marta, me estaba diciendo que la hiciera el culo y allí me deslechara !!.. Ante tal pedido no pude menos que interrumpir lo que me hacía y llevarla hacia la cama. Nos acomodamos con ella encima para un 69 de películas; sabiendo que yo estaba al borde de eyacular, Marta se dedicó a lamerme las piernas y las bolas para retardar el lechazo, por mi parte me concentré primero en su concha, le besé, lamí, chupé y mordí con mis labios su clítoris erecto y endurecido.. Su cuerpo se estremecía como si tuviese convulsiones, de a ratos apretaba su concha contra mi cara lo que yo aprovechaba para meterle la lengua en lo profundo de su vagina que, a esta altura, era un río de jugos, jugos que mi lengua llevaba a su culo, mojándolo, lubricándolo.. "Machito, me muero, no sé cuántas veces me hiciste acabar !!..". Por suerte, ante esta cadena de orgasmos Marta se olvidó por completo de mi pija lo que me permitió seguir dándole masa sin acabar yo. Mi mandíbula ya empezaba a cansarse pero todavía faltaba algo más; como un ariete afilado, mi lengua buscó y empujó hasta lograr meterse en su negro agujero.. "Mi amor, seguí así, no parés que me enloquece" desesperada gritaba.. Divino espectáculo ver ese ojete contraerse y dilatarse para permitir que con la lengua lo penetrara.. "Me siento la reina de las putas, quiero gozar, necesito que me la metás, la quiero toda, todaaa !!.." Mojé dos de mis dedos con sus flujos y uno lo metí en la concha y otro en el culo con un movimiento corto pero rápido.. "Aaaaggggghhh !!.." se quejó más por la sorpresa que por dolor; lentamente la fui penetrando por ambos agujeros hasta que mis dedos desaparecieron en su cuerpo, sentía como sus músculos los apretaban como queriendo meterlos aún más adentro. Sin más empecé un violento movimiento serruchándole concha y culo a la vez.. Mi adorada Marta dejó caer su cuerpo sobre mis piernas, estaba entregada por completo, el mete y saca no le daba tregua, sus estremecimientos eran cada vez más fuertes hasta que nuevamente se erguió, su cuerpo se tensó, y su grito lo habrán escuchado en todo el hotel.. "Me voy, me voy, tomalo, es tuyo, me vooooooyyyyy !!!.." . Quedó tendida sobre mí y esta vez tardó en reaccionar; estaba decididamente agotada, casi no podía dominar su cuerpo, apenas si pudo balbucear un casi inentendible "Gracias Machito, soy una perra, acabé mil veces por uno y otro lado y vos ninguna", que no bien terminó de pronunciar empezó a recorrerme la verga con su lengua y, como ya dije, es la mejor chupapijas que he conocido por lo que no demoró en dejármela a punto para cogerla. La acomodé en cuatro patas, unté mi pija con los jugos que todavía chorreaban de su concha y le apunté al agujero del culo que seguía dilatado a pleno; el cuerpo de Marta era una masa de carne sin reacción, cuando se la metí de un solo envión apenas si emitió un profundo "Huuugg" manteniéndose inmóvil. No dudé entonces en pegarle dos fuertes y sonoros hirlos, uno en cada nalga.. "Haaaayyyy" gritó y recién tomó nuevamente conciencia de dónde estábamos y qué estabamos haciendo.. "Dame, dame fuerte, machito mío dale, partime el culo, me encanta, me gusta por el culo.." . Excitado al máximo como estaba, si la bombeaba rápido mi lechazo no se demoraría y no era esa mi intención, al menos tan rápido. Quería hacerla gozar, gritar, llorar y putear de placer; no era la primera vez que le hacía el culo a Marta y ya conocía sus reacciones y expresiones cuando una pija le llenaba el ojete. Empecé lentamente a metérsela hasta el fondo y retirarla dejándole sólo la punta adentro.. "Qué pija me estoy comiendo !!".. "Ufff, la siento hasta la garganta!!".. "Te gusta como se me abre el culo??".. "Qué rico, me gusta, dámela toda!!".. "Qué locura, qué placer, si me tengo que morir que sea ahora!!".. Así se expresaba mientras su cuerpo se estremecía al acercarse su orgasmo. Y yo que no daba más de calentura y empecé a bombearla con más fuerza.. Al segundo pijazo rápido ella que grita "Aaaaaahhhhh, , mi amor, te estoy acabando, aaaaaahhhhhh!!".. Mientras su orgasmo se diluía, agotada quiso dejarse caer sobre la cama, si antes fueron dos chirlos, ahora fueron cuatro, uno más fuerte que otro, la acomodé y la volví ensartar y esta vez ya con desesperación le serruché el culo.. "Papito, no doy más, acabo otra vez y me muero!!", gemía; no me importó nada, si tenía que morirse lo siento, el desesperado por acabar era yo y seguí dándole matraca con todas mis fuerzas.. Su cuerpo era fiel reflejo de sus sensaciones, cuando se tensaba era porque su acabada estaba próxima, los músculos de su ano se contraían y aflojaban contra mi verga haciéndome ver estrellitas multicolores.. Llegamos al punto del no retorno, sus nalgas que se estrellaban contra mi pubis y mis bolas hacían lo propio contra su vagina.. "Toma, tomá putita, te gusta que te rompa el culo, tomá" le gritaba enloquecido de gozo y Marta que no se quedaba atrás.. "Sí, culiame, culiame fuerte, no parés".. "Dale macho mío, acabame , llename el culo de leche, , la quiero toda adentro!!", hasta que al unísono gritamos un gutural "Aaaaaaaaahhhhhh" que no escuchó solo aquel que no quiso escuchar. Ahora fuimos los dos quienes caímos sobre la cama, un gracioso "plop" marcó el momento en que mi pija se desprendió de su culo..
Este es el relato de uno de los tantos (por suerte) encuentros de sexo con Marta, quedaría por contarles alguno de los que tuve con Alejandra